Raquel Murillo

Evaluación Neuropsicológica

¿Qué es la neuropsicología?

La neuropsicología es una especialidad que estudia la relación entre el cerebro y la mente. En su vertiente clínica, se centra en identificar y comprender cómo determinadas funciones cerebrales pueden verse alteradas y cómo esto influye en la cognición, las emociones y el comportamiento de las personas. Este análisis permite obtener una visión detallada del funcionamiento de cada persona y diseñar estrategias de intervención específicas y personalizadas, orientadas a mejorar su bienestar y calidad de vida.

¿Qué hace un neuropsicólogo?

El neuropsicólogo es el profesional que evalúa y acompaña a las personas cuando existen dificultades relacionadas con el funcionamiento del cerebro, como problemas de atención, memoria, aprendizaje, conducta o regulación emocional.

Su trabajo incluye:

  • Evaluar las funciones cognitivas (atención, memoria, lenguaje, razonamiento, funciones ejecutivas).
  • Identificar fortalezas y dificultades que influyen en la vida diaria, el aprendizaje o el comportamiento.
  • Diseñar intervenciones personalizadas para mejorar el funcionamiento cognitivo, emocional y conductual.
  • Acompañar y orientar a familias, ofreciendo pautas y estrategias para el día a día.
  • Colaborar con otros profesionales (escuela, médicos, terapeutas) para ofrecer una atención integral.

El objetivo del neuropsicólogo es ayudar a la persona a comprender lo que le ocurre y a desarrollar estrategias que le permitan desenvolverse mejor en su vida cotidiana, mejorando su autonomía y bienestar.

¿A quién va dirigida la neuropsicología?

La neuropsicología está dirigida a niños, adolescentes, adultos y personas mayores que necesitan apoyo cuando existe alguna afectación en los procesos cognitivos —como la atención, la memoria, el aprendizaje o el control emocional— debida a diferentes causas.

Puede ser útil en situaciones como trastornos del neurodesarrollo, daño cerebral adquirido, demencias u otras enfermedades neurológicas, así como cuando aparecen cambios cognitivos relacionados con el estrés, la ansiedad o el envejecimiento.

Dos modalidades

Infantojuvenil

Servicio especializado dirigido a niños, niñas y adolescentes que presentan dificultades en el aprendizaje, el comportamiento, la atención o la regulación emocional, así como alteraciones cognitivas asociadas a daño cerebral congénito o adquirido.

Población Adulta

Servicio especializado orientado a la valoración del funcionamiento cognitivo, emocional y conductual en personas adultas que presentan quejas de memoria, dificultades de atención, lentitud mental o cambios en su rendimiento cotidiano, personal, social o laboral.
Who We Are

Evaluación Neuropsicológica Infantojuvenil

La evaluación neuropsicológica permite identificar de forma precisa las fortalezas y dificultades cognitivas, así como su impacto en la autonomía, la funcionalidad diaria y la calidad de vida.

¿Cómo se realiza la evaluación?

La evaluación neuropsicológica se lleva a cabo mediante:
• Pruebas estandarizadas, adaptadas a la edad y a las características individuales del niño o adolescente.
• Observación clínica especializada.
• Entrevistas con la familia y el entorno escolar, cuando resulta necesario para una comprensión global del caso.

Who We Are

¿En qué casos está indicada?

Dificultades del aprendizaje

• Trastornos del aprendizaje específicos: dislexia y discalculia.
• Dificultades en la adquisición y consolidación de habilidades académicas básicas.

Atención y funciones ejecutivas

• Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH).
• Tempo cognitivo lento, caracterizado por lentitud en el procesamiento, baja iniciativa y dificultades para mantener el ritmo.
• Problemas de concentración, planificación, organización, autorregulación o control de impulsos.

Aspecto emocional y conductual

• Dificultades en la regulación emocional.
• Problemas de conducta, adaptación escolar o dificultades en las relaciones sociales.

Altas capacidades intelectuales

• Detección de altas capacidades intelectuales, talento específico o doble excepcionalidad (altas capacidades asociadas a dificultades del aprendizaje, atención o regulación emocional).

Daño cerebral congénito

• Síndromes genéticos (p. ej., síndrome de Down, X frágil).
• Malformaciones cerebrales, como displasias corticales o alteraciones en la migración neuronal.
• Errores metabólicos congénitos.
• Infecciones prenatales (citomegalovirus, toxoplasmosis).
• Hipoxia o anoxia perinatal.

Daño cerebral adquirido

• Traumatismos craneoencefálicos (TCE).
• Accidentes cerebrovasculares (ACV).
• Infecciones del sistema nervioso central (meningitis, encefalitis u otras).
• Tumores cerebrales y secuelas derivadas de sus tratamientos.
• Epilepsia y crisis epilépticas prolongadas.
• Hipoxia o anoxia postnatal.

Informe y orientación

Al finalizar el proceso, se entrega un informe neuropsicológico detallado, que incluye:
• Perfil cognitivo completo.
• Diagnóstico o hipótesis clínica, si procede.
• Orientaciones prácticas para la familia y el centro educativo.
• Propuesta de plan de intervención individualizado, ajustado a las necesidades detectadas.

Who We Are

Evaluación Neuropsicológica en Población Adulta

La evaluación neuropsicológica permite identificar de forma precisa las fortalezas y dificultades cognitivas, así como su impacto en la autonomía, la funcionalidad diaria y la calidad de vida.

¿Cómo se realiza la evaluación?

El proceso de evaluación neuropsicológica incluye:

• Entrevista clínica inicial, orientada a conocer la historia médica, personal, académica y laboral.
• Aplicación de pruebas neuropsicológicas estandarizadas, adaptadas a la edad, nivel educativo y características individuales.
• Integración de la información clínica y los resultados obtenidos para una valoración global y funcional.

Who We Are

¿En qué casos está indicada?

Deterioro cognitivo leve

Quejas subjetivas de memoria asociadas al envejecimiento.

Trastornos de la atención y funciones ejecutivas

• Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) en adultos.
• Tempo cognitivo lento, caracterizado por lentitud en el procesamiento, dificultades para iniciar tareas, baja eficiencia cognitiva y problemas para mantener el ritmo laboral o académico.
• Dificultades en planificación, organización, gestión del tiempo y autorregulación.

Daño cerebral adquirido

• Accidente cerebrovascular (ACV).
• Traumatismos craneoencefálicos.
• Hipoxia o anoxia cerebral.
• Tumores cerebrales y secuelas derivadas de sus tratamientos (cirugía, quimioterapia o radioterapia).

Enfermedades neurológicas

• Demencias, como:


– Enfermedad de Alzheimer.
– Demencia vascular.
– Demencia frontotemporal.
– Demencia con cuerpos de Lewy.


• Epilepsia.
• Esclerosis múltiple.
• Otras patologías neurológicas con afectación cognitiva.

•Trastornos del estado de ánimo (depresión) y trastornos de ansiedad con repercusión cognitiva.

• Síndromes genéticos (p. ej., síndrome de Down, X frágil).
• Malformaciones cerebrales, como displasias corticales o alteraciones en la migración neuronal.
• Errores metabólicos congénitos.
• Infecciones prenatales (citomegalovirus, toxoplasmosis).
• Hipoxia o anoxia perinatal.

Detección de altas capacidades intelectuales

Detección de altas capacidades intelectuales en población adulta, así como perfiles de doble excepcionalidad (altas capacidades asociadas a dificultades atencionales, emocionales o del aprendizaje no detectadas previamente).

Informe y orientación

Al finalizar la evaluación, se entrega un informe neuropsicológico detallado, que incluye:

• Perfil cognitivo completo.
• Diagnóstico o hipótesis clínica, si procede.
• Recomendaciones terapéuticas, compensatorias o de apoyo, orientadas a mejorar la autonomía, el desempeño diario y la calidad de vida en los distintos ámbitos (personal, familiar y laboral).